Fue eso lo que sentí al ver el filme
Inglourious Basterds en numerosas escenas. Perfectamente acentuado con la música y la iluminación dramática para el momento. El proyecto ha pasado indiscutiblemente a mi muy propio Salón de la Fama, por lo que es difícil decidir por donde empezar...
Tarantino siempre le da un toque muy antiheroico a sus personajes, y no duda en sacrificar o darles un destino trágico. Nadie se salva ni hay nada romántico al respecto; más bien poético y algo enfermo para ser sinceros. ¿Cómo logra este acercamiento? Pues bien primero sus "héroes" o protagonistas tienen defectos y la cagan como todos en esta vida, hacen bien su trabajo y sin embargo se equivocan en algo minúsculo, lo que le da el toque de ironía y caos típico de su obra.
También tiene la constante de presentar a los personajes comiendo mientras discuten temas de importancia, peligro y drama; cargado de lenguaje fuerte y bromas o comentarios racistas. Comedia negra. Recordemos la primera escena de
Reservoir Dogs, o a la pequeña B.B., hija de Beatriz (
Kill Bill) comiendo un emparedado mientras Bill filosofea sobre la muerte y la vida. O en
Pulp Fiction, todos los personajes hablan con la boca llena, así; siempre se le da un acercamiento a una de las necesidades más básicas y animales del hombre: tragar.

En
Inglourious Basterds, lo maneja de una forma más elegante (detalle que me encantó, por supuesto); close ups a la crema en el restaurante Nazi, al vaso de leche del comienzo (que si nadie lo notó, se mueve de cuadro a cuadro en la conversación que sostienen Landa y LaPadite, error de continuidad), etc. En este filme los personajes no comen como neandertales, con grandes bocados y manteniendo toda la comida en los cachetes y parte en las comisuras de la boca al hablar; únicamente el Coronel Landa come con gran deleite su struddel. Sobra decir el inocente "salvajismo" que se le añade subconscientemente a éste, el personaje villano más importante.

De esta forma y a lo largo de la película vemos pequeños símbolos que reiteran su control sobre el territorio y los demás personajes: sus frases educadas y aparentemente inofensivas preguntas o gestos; la forma de agarrar de la muñeca a la hija de LaPadite, la acción de poner su saco en el respaldo de Bridget Von Hammersmack cuando va a interrogarla, etc. Sí, un personaje hecho y derecho.
Otro detalle que llamó mi atención es cómo los alemanes tenían los vasos de cerveza más grandes u ostentosos, la pipa más grande, etc. (analogía de quién tenía más grande qué...) Creo yo que el mensaje es claro: Die dritte Reicht gobernaba y punto.

Siguiente punto: La fotografía. Uff. Que genial trabajo de arte plástico, desde los vestuarios, que déjenme comentar no es tan sencillo como podrían imaginarse hacer un vestuario de época, y además que, en los casos pertinentes, se vea desgastado por el genuino uso cotidiano. Además de los pequeños detalles como el pequeño pin Nazi que carga Joseph Goebbels; la tela de los uniformes... Etcétera. Creo que es la clave para hacer creíble cualquier filme; los detalles. En este filme Tarantino hace de CADA PEQUEÑA ESCENA o secuencia una obra de arte, cada personaje, situación o locación está cuidado y filmado con incluso sonorización propia. Un buen ejemplo son los 3 segundos aproximados en que el soldado Omar corre en cámara lenta para matar a un nazi en la premier. Pequeña secuencia de acción que se grabó como si fuera primordial; aunque finalmente no lo fuera. Prueba de este cuidado es el tiempo que le llevó al director concretar este guión, aparentemente unos 6-7 años. Tiempo de producción unos 6 meses. En fin. Las grandes obras de arte tienen siempre su periodo de maduración y cocción.
Ni qué decir de las historias entrelazadas y los flashbacks que mete aquí y allá con música que se corta de tajo cuando el personaje es obligado a regresar a la realidad; recordemos que
Pulp Fiction fue pionero en romper con la narrativa clásica de presentar la historia en orden cronológico. Debo decir que Quentin sigue siendo El maestro y que en éste, su último trabajo, se ha superado a sí mismo.

P.D. Si desea saber más sobre semiótica cinematográfica, no olvide que pronto publicaré mi tesis como guía práctica y apta para todo público.
Coming Soon